Diario

El principio de una nueva etapa II

agosto 8, 2017

 

Después de El principio de una nueva etapa I

El día llegó. Era el momento de poner en práctica, a través de un retrato, todo lo aprendido. Era el momento de estrenar con dignidad el 50mm. Preparé mi equipo. No tenía mucha idea de a dónde íbamos a ir. Había pedido referencias y algo me habían contado, pero no conocía con qué escenarios iba a contar. Estaba segura de que mi prima tenía elegidos los lugares que quería para ser fotografiada; sin embargo en el camino me enteré que hacía años que ella no pisaba el lugar elegido. Debo confesar: temblaba de nervios. En cuanto llegamos al campo y dimos una recorrida para ver el potencial de cada zona, me sentí perdida. No era capaz de encontrar algo que a mis ojos inexpertos, valiera la pena. No tendría tampoco mi hora dorada, el cielo estaba lleno de nubes.

Empezamos. “¿Qué te parece acá? Para aquel lugar es mejor ese vestido. Un poco de rouge en los labios. Unas flores silvestres. Todo ésto sobra.” Me sentía desorientada, no lograba hallarme y la que debía dirigir era yo, “la fotógrafa. Sin embargo a medida que los clicks avanzaron, mi prima se fue soltando más y más, y yo también. Empecé a sentirme más cómoda, las ideas empezaron a venir. Los lugares con potencial empezaron a brotar y me di cuenta que cualquier yuyito vendría bien. Mi prima la tenía clara, la modelo era una genia 🙂

 

 

Terminamos la sesión con menos luz de la debida pero contenta porque ya tenía el material. El 50% del trabajo estaba hecho. El dragón estaba moribundo y no estaba en mis planes perdonarle la vida.

 

 

El tiempo que siguió fue de vértigo y vorágine. Fue para aprender acerca de cómo editar una foto, pero antes, aprender a usar el programa de edición. De manera que se convirtió en otro shock de conocimiento concentrado, de práctica concentrada. De horas y horas de edición en pocos días. De un montón de sensaciones propias de la ansiedad que me generaba ver el trabajo listo.

 

 

Finalemente terminé con todas las fotos. La sensación fue hermosa porque mi prima y toda la familia quedó muy contenta. Pero más allá del resultado puntual, lo destacable en adición a lo principal que conté al principio, es que hay que animarse. Hay que animarse a fallar. A enfrentar los miedos. A transitarlos y a desarticularlos. A hacer las cosas por primera vez aunque después le encontremos mil defectos. Que claro se los vamos a encontrar, porque muchas (fotos o lo que toque)después, indefectiblemente vamos a haber aprendido un montón y la mirada no va a ser la misma.

 

 

Es la única manera para hacer lo que soñamos, lo que apasiona. Los miedos paralizan e impiden. Que mejor si hubiera sucedido antes, no sé… sería fácil caer en ese deseo tramposo. Mejor confiar en el tiempo de maduración. En el ritmo natural de la vida.

 

También puede interesarte

2 Comentarios

  • Responder Sandra Nuske agosto 8, 2017 at 14:56

    Es un placer visitar este espacio!!! Soy testigo de las pocas horas de luz con las que contabas para realizar el book de Martu. El día, nublado. El espacio, no lo conocías. Muchos eran los factores que podían opacar ese momento…. Sin embargo, hacia mucho que habías vencido al dragón y vos no lo sabías!!! Tu trabajo fue impecable!!! En cada foto se ve todo lo que trabajaste antes y después de cada toma (no se si se expresa así). Gracias por crear este espacio y compartir las bellas fotos, aromas, consejos, lugares, sentimientos, vivencias, miedos, etc., etc. Felicitaciones!!! Te quiero mucho!!!

    • Lula
      Responder Lula agosto 8, 2017 at 22:08

      Gracias por el comentario tan amoroso!! Y gracias por siempre por este empujón que ni se imaginaban me estaban dando. Como dije, nunca tuvieron idea de lo muchísimo que significó para mí todo lo que pasó desde que Martu me llamó. Nunca hasta ahora, que ya lo saben junto a todos los que pasen por acá. Yo también te quiero mucho mucho!!

    Dejá un comentario