Personal

Hermosear macetas

octubre 17, 2017

 

Un ser poco hacendoso puede hacer ésto también. Puede decorar macetas y que queden bonitas. No te vayas. Este post es pata tod@s. La entrega de hoy es osada. Sí, porque me atreví a compartir un DIY (Do It Yourself – Hacelo vos misma). Y yo NO SOY una chica DIY 😀 Pero recibí de regalo un montón de plantitas y quise darles una casita bonita.

El lugar donde iban a ir lo tengo pensado desde que que vivo donde vivo. Al principio ese espacio iba a ser para aromáticas, pero como a éstas las pusimos afuera en un gran cantero dedicado a ellas solitas, cuando recibí los cactus y suculentas mini no quedó otra. Como nadie lo iba a hacer por mí, busqué ideas en Pinterest y manos a la obra, literal. Porque Pinterest te inspira tanto que por momentos te hace creer que las cosas te van a poder quedar así. Pero hoy vengo con la verdad de la milanesa. Si no sos muy hábil en estos terrenos, no te van a quedar como en Pinterest. Te van a quedar como a mí. Dignas igualmente.

 

NOTA DE CAMARADERÍA: Para la pintura de la base es mejor usar también aerosol. No sé por qué se me ocurrió usar pintura y pincel. Creo que le tenía miedo al rendimiento y cobertura del aerosol, a las marcas de las gotas bajando. Pero el pincel deja huellas y queda más desprolijo. Cuando vi lo bien que quedaba pintanda con aerosol la parte cobre, me arrepentí de no haberlo hecho así con la base también.

 

Entonces, los materiales y elementos que usé fueron:

  • Macetas. Yo usé de cerámica pero pueden ser de lo que sea.
  • Pintura para el fondo. La mía era blanca.
  • Pincel acorde al tamaño de las macetas y luego unos de los que se usan en la escuela para emparejar y disimular desprolijidades.
  • Cinta de enmascarar.
  • Pintura para decorar. Yo usé en aerosol color cobre efecto metalizado. Un primor.

Algunos extras:

  • Para no pintarme entera usé guantes.
  • Además tarritos por si necesitaba pasar la pintura ahí.
  • Palito o cuchara para revolver la pintura.
  • Aguarrás o algo que afloje un poco o rebaje la pintura.
  • Diarios para no manchar el piso.

 

 

Ahora sí, a ponerse los guantes. Revolver la pintura para que no quede decantada y empezar a darle con el pincelito. Primero usé una que tenía más a mano pero no era exactamente pintura. Era un convertidor que creí que iba a funcionar pero no cubría nada. Así que busqué un poquito más al fondo en la puertita de los trastos y encontré una que tenía un fondito. Por eso van a ver dos latas, una grande y una chica. Le agregué un poco de aguarrás y con esa sí se podía cubrir la cerámica colorada de las macetas.

 

 

Cuando había pintado las diez macetas y macetitas, vino la parte más difícil: esperar. Esperar a que se secasen para darles una segunda mano y tratar de taparles lo más posible las marcas de las cerdas del pincel . Como decía al principio, probablemente con aerosol una manito alcanza para que queden perfectas. Y más prolijas. Y con un secado más rápido. En fin… Dada la segunda mano otra vez a esperar y esta vez en serio. Porque el próximo paso era enmascarar con el diseño elegido o con el que se pudiera 🙂 .

 

 

Pegar la cinta no fue nada fácil -para mí-. Tanto así que tuve que cambiar algunos de mis diseños ? . No tenía en cuenta que la anatomía troncocónica de los recipientes lo complica bastante, lo único que quería era terminar de pegar cintas. Así que decidí dejar una toda blanca y otra toda color cobre. Dos menos son dos menos y quedaban bien dentro del grupo bicolor. Improvisé un poco y después sí, a pintar con aerosol. Eso fue lo mejor. Y despegar las cintas una vez seco el aerosol fue lo más divertido y emocionante, si pudiera encontrársele emoción a hermosear macetas 🙂 .

 

 

No voy a ocultar mis trampas. La verdad es que no quedé conforme con el resultado inicial. Por ansiosa creo que despegué muy rápido las cintas luego de haberlas pintado con aerosol y quedó un poco del color cobre corrido a la parte blanca. A la vez la parte interior del borde que había pintado de blanco quedó desprolija. Así que en contra de mi naturaleza ansiosa, esperé una vez más a que se secaran y con paciencia y pinceles de escuela les di un retoque con pintura blanca y ahí sí es donde tomaron el aspecto definitivo. Cuando estaban sequitas del todo, puse tierra nueva y cuidadosamente trasplanté las suculentas de las macetas viejas a las obritas de arte nuevas 😉 .

 

 

Finalmente quedé súper contenta con el nuevo espacio de suculentas en la ventana. Podrían haber quedado mejor, no resisten un ojo crítico y muy cercano ¡jaja! Pero quedaron lindas y le dan un aire muy chic a esa parte de la cocina 😛 . Creo que la clave para mejorar es usar aerosol para todo y recordar que es muy difícil pegar cinta siguiendo la línea trococónica. Con esos dos detalles en mente, todo fluye mejor.

¿Se animan a hacerlas? ¡¡Cuenten!!

 

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2 Comentarios

  • Responder Maria del Carmen octubre 17, 2017 at 18:27

    Me encantó el trabajo que hiciste!!!… pero respondiendo a tu pregunta… Yo no lo haría ni aunque me paguen!!!, vos ya sabes como es mi motricidad y mi paciencia !!! , además ya sabes hacerlas vos y te quedaron geniales!! no?

    • Lula
      Responder Lula octubre 18, 2017 at 14:37

      😀 Gracias!! Ahjajaja!! Alguna vez vas a tener que meter vos las manos ?

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