Misceláneas PH

Los cinco grandes

octubre 24, 2017

 

No hace falta irse de safari a África para conocer the big five. Con leer este post suficiente 😉 Bueno, está bien. No son los fabulosos animales salvajes pero igual me maravillan cada vez que agarro la cámara. Y es que con estos complementos me cambió para mejor la manera de sacar fotos.

No son imprescindibles. Como dije en Bomboncitos bomba, pocas cosas me decepcionan más en el plano culinario que entrar entusiasmada a leer una receta y darme cuenta que más de la mitad de los ingredientes no los consigo. Acá pasa lo mismo. No hay que tenerlos sí o sí. Pasé mucho tiempo sacando fotos sin ellos. Pero a medida que los fui incorporando a mi equipo, todo se hizo más fácil. Ahora explico por qué.

 

PUESTO #5: Pantalla rebatible

Algunas cámaras traen la opción de que la pantalla LCD se mueva para facilitar la visual en ocasiones de tomas particulares, haciendo uso del live view. No todas ofrecen los mismos movimientos. En este caso, mi pantalla permite girarla en ángulos variables hacia arriba (más de 90°) y abajo (90°) alejándola además del cuerpo de la cámara. Es especialmente útil en tomas al ras del piso o cuando la cámara queda muy por encima del nivel de nuestros ojos.

 

 

PUESTO #4: Escalera

Desde que hice los cursos con Jackie Rueda que tengo algo para subirme a sacar fotos. Primero fue un banquito y luego una escalera ultra liviana de aluminio tamaño pequeño o mediano con escalones antideslizantes . La uso muchísimo para ayudarme con los ángulos que quiero darle a las tomas, ya sean o no completamente cenitales. Hay veces en las que fotografío objetos sobre una mesa, flores en el jardín, a mi gato, etc. Y es necesario elevarse un poco. También la uso para bajar a Papel de la medianera.

 

 

PUESTO #3: Filtros UV

Antes que los UV, me conquistaron otro tipo de filtros como los de densidad neutra, polarizadores, densidad neutra graduada. No quería invertir dinero en un filtro UV. Pero luego de leer varios artículos y sobre todo luego de incorporar a mi equipo mis lentes estrella, no quise engrosar las listas de aquellos que lo compraron luego de que un lente amado se les hiciera añicos.

Estos filtros absorben la totalidad de los rayos UV y si son buenos, no alteran en lo más mínimo la calidad de las fotos. Cumplen funciones de protección. Si el objetivo recibe un golpe en la zona de los cristales con el filtro colocado, el peor escenario será la rotura de éste y no del lente. Así que tener uno de éstos protegiendo cada uno de mis lentes favoritos hace que trabaje más cómoda, moviéndome con más soltura no solo en las sesiones sino también en los viajes y sin tratar la cámara como si fuera el ser más delicado del universo.

Vienen de diferentes diámetros para colocarlos en los distintos lentes y también existen adaptadores si es que elegís no comprarle un filtro a cada lente que tengas. Hay millones de opciones para elegir. Más o menos delgados, con coberturas de uno u otro material, etc. Además tienen rosca para poder montar sobre ellos o por debajo los demás filtros que quisiéramos usar.

 

 

 

 PUESTO #2: Controles inalámbricos

Gracias gracias gracias, ser humano, por el desarrollo de la tecnología. Estos dos elementos sí que me hicieron las cosas mucho más fáciles.

Por un lado el control remoto. Ya tenía uno con cable que era bastante limitante por eso mismo, pero lo usaba para tomas nocturnas con un prolongado tiempo de exposición y para esos menesteres es perfecto. Pero luego incorporé al stuff un modelo inalámbrico que tiene compatibilidad con una gran cantidad de cámaras pensando en que me siguiera sirviendo si de pronto decidía cambiar la mía.

Claro que muchas de las cosas que hace este elemento las cubre perfectamente el temporizador de la cámara. Más aún en los modelos de cámaras más profesionales o más modernos, que se pueden programar los disparos de forma extremadamente personalizable. Pero a mí me ahorró tener que pararme un millón de veces en los autorretratos, salir corriendo para ubicarme sin cara de recién llegada en una foto grupal o tener que estar tocando a cada rato el temporizador. Una vez que te acostumbrás a sus bondades, es difícil no usarlo.

 

 

Y qué decir de la app de Nikon WMU (Wireless Mobile Utility). Que me tiene cautiva. Imagino que cada marca tendrá la suya. Así que si tu cámara tiene WiFi y todavía no te bajaste la aplicación, te espero a que lo hagas y después seguís leyendo. Ésto es lo que revolucionó mis autorretratos y mis tomas cenitales.

Es magnífica porque permite ver en tiempo real lo que tu cámara enfoca, hacer la toma desde el teléfono, desde el control remoto o la cámara misma. También tiene un pequeño temporizador y por supuesto, descargás las fotos al instante. Pero lo que para mí hace la diferencia, es que poniendo el dedito en tu teléfono en el modo live view de la app, hacés foco en el punto exacto donde estás tocando. No más mil quinientos autorretratos desenfocados cuando querés hacer un detalle con 1.4, 1.8 o cualquier otra apertura peligrosamente grande.

(A no iniciar cadena de oración por mi teléfono que lo rotito es el vidrio templado que lo protege, nada más 😀 )

 

 

 

 PUESTO #1: Trípode

Prrrrrr prrrrrrr platillos y redoble de tambores para mi beloved trípode. Antes que éste tenía uno al que ahora le llamo “de juguete”. Era un poco peligroso ponerle mucho peso porque su estructura era débil y el sistema de soporte no era bueno. Desde que recibí el que tengo ahora, no dejé de usarlo.

Todas las tomas estáticas de sesiones las hago con él. Una vez que te acostumbrás a la uniformidad y estabilidad que te da un trípode, dejás de hacer las tomas haciendo equilibrio. A menos que sean unas fotitos sueltas, claro está. Estoy hablando de sesiones para hacer un post de una receta, por ejemplo. Además que es el gran aliado en los viajes y reuniones para que en la foto salgamos todos.

En particular mi trípode es uno al que le incorporé una rótula de bola. Ofrece quitarle la columna central para pasarlo hacia el otro lado y colocar la cámara en posición de 180° e incluso completamente hacia abajo para tomas al ras del piso. Creo que no hay forma imaginable de colocar la cámara que no pueda llevarse a la práctica con él.

Pero más allá de la versatilidad que otorga este modelo en particular, un trípode sólido y estable cualquiera sea cambia definitivamente la forma de hacer fotos.

 

 

 

BONUS TRACK: Correa con mosquetón y tornillo

Ésto es un invento que hice hace poquito. Quería probar qué tal eran las correas tipo quick strap pero no quería comprarme una porque ya tengo la mía que me gusta y mucho. Así que compré un ganchito que se enrosca como la zapata del trípode a la base de la cámara. Lo que me permitió es que en vez de tener la cámara colgada al cuello, la lleve como bandolera y la verdad que el resultado me gustó porque me resulta más cómodo.

La correa de esta manera más el filtro UV hacen que llevando la cámara me sienta como quien corre desnudo por un verde prado de colinas ¡jajaja!

 

 

 

¡Espero que les haya gustado y servido este post! Y porfa, cuentenme si agregarían algo a sus equipos que yo no haya mencionado y que les haya facilitado su manera de fotografiar 😉

 

 

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2 Comentarios

  • Responder Irene noviembre 24, 2017 at 08:05

    Voy a investigar sobre algunas cosas que desconocía y estoy descubriendo ahora!gracias!

    • Lula
      Responder Lula noviembre 25, 2017 at 17:58

      😀 A vos!! Besote, guapa!

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