Música

Merry Christmas

diciembre 8, 2017

 

Cada año cuando todo empieza a estar relacionado con las fiestas me da taquicardia prestada. Pero momento, antes de seguir voy a dividir ésto en dos: la Navidad con su significado espiritual, el nacimiento del Niño Jesús, y aparte todo lo demás. Hoy voy a hablar de todo lo demás. Navidad es lo primero. Pero en este post voy a permitirme la otra magia. Aclarado el punto, arranco 🙂 Ah ah ah, es un post de playlist. Y sin fotos propias salvo la de portada. Pero me pareció adecuado arrojar entre todo ésto mi reflexión. Es largo, pero seguí hasta el final que dejo dos enlaces bellos. Música e imágenes. 😉

Como decía, cuando Diciembre se aproxima y empiezan a aparecer los adornos por todos los negocios, me sumerjo en un mundo que es más imaginario que real. Es más el que quiero que el que existe y entre esos dos universos ando pululando hasta Enero. Solo que cada vez aparecen más temprano los adornitos y arbolitos y ya el 8 de Diciembre desaparecieron y todo se llenó de juguetes porque viene Reyes… Eso no me gusta, me quita ilusión. Quisiera que aparecieran en Diciembre, no el 15 de Noviembre, pero bueno… habrá que adaptarse. La cosa es que hay cada vez más renos, más bosques de pinos nevados, más cristales de nieve, autitos con el árbol natural atado en el techo y esas cosas tan propias de otras latitudes. ¡Y son TAN hermosos! Cada año me cuesta más resistirme. Trato de no agregar elementos invernales que nada tienen que ver mientras acá pasamos las fiestas con 42 ºC a la sombra. Demasiado que adaptamos esas comidas hipercalóricas a nuestra dieta estival. Es más, hace tiempo vengo haciendo campaña por Papá Noel en shorts y ojotas pero no pasa nada.

Entonces para reforzar mi imaginario entro a navegar por Pinterest, a ver películas de Navidad (la mayoría de niños) como cuando era chica. A seguir más que nunca las cuentas de Instagram de los lugares donde hay nieve y todo me parece tan mágico. Yo también quiero ir a conocer la casa de Papá Noel en Finlandia como Messi hizo. Quiero “hornear galletas de jengibre” y tomar un chocolate caliente mirando nevar, al lado del fuego con Papel de Cuete durmiendo a mis pies. Quiero sacarle fotos a los pinos nevados metiéndole tremendo bokeh. No digo ir a buscar un árbol natural porque aunque sean criados para eso me parece una masacre verde. Seguiría sacudiéndole el polvo al pino de plástico que cada año tiene las ramas más peladas. Pero esos autitos cargando el elegido mientras atrás los demás pinos esperan por sus dueños, ayyy eso es adorable.

Quiero salir a las calles de Vienna o Copenhagen a sacar las fotos de Julia Dávila (@chaulafanita) y enfurecerme porque no me salen, no importa. Preparar las fiestas en casa, ser anfitriona como Jackie (@jackieruedaphotography) en Montreal y volverme loca pero ayDiosmíoquébellezón. Preparar minuciosamente calendarios de adviento como lo hacen Clara (@clarabmartin) y sus amigas para regalar magia e ilusiones en Madrid. O salir a pasear por entre los mercados navideños londinenses como quien sea que viva o haga una escapadita allí. Meterme en las tiendas que parecen que salieron de las películas navideñas. Escuchar villancicos sin que parezcan de otro planeta. Mirar las vidrieras de Canadá o no sé en dónde es que arman esos tremendos “escaparates”. Todo tan cozy, todo tan hygge.

Alguna vez en la vida lo voy a hacer. Dios quiera que jamás pierda yo esa cosilla interna que se me despierta a fin de año, eso inexplicable más propio de un niño que de un adulto. No es momento aún porque no resignaría esas reuniones y comilonas que se arman en casa. En mi pueblo. En mi país. Mi gente más que cualquier otra cosa es lo que no dejaría. Pero algún día voy a hacerlo aunque esté aterrizando el 23 de Diciembre de regreso o no. Me pregunto si alguien anhelará y soñará con las fiestas en verano. Me causa intriga pensar si me daría desilusión cuando finalmente conozca cómo es una ciudad vestida de fiesta y nieve o todo lo contrario.

Esos sueños mientras tanto llegue el día me los permito acá. Acá que es mi casa, mi espacio donde comparto lo que quiero. Hoy quería compartir estas sensaciones a ver si a alguien le pasa lo mismo. A ver si alguien tiene ganas de todo eso también pero cuando sale a sus calles se encuentra con dos ángeles con un cuarto de ala de led ya apagado en corto psd pssssddd pssd psdd.

Dejo como ayudín un tablero que armé en Pinterest como ejemplo de lo que hablo y una playlist que casi toda la canta Michael Bublé. Esa sí suena en casa todo Diciembre. Perdón marido.

 

Playlist para escuchar mientras mirás el tablero de ensueño

 

(Si no tenés cuenta en Spotify, hacerte una es muy simple y por defecto es gratis. Desde el mismo enlace podés hacerlo.)

 

Acá el tablero. Si querés podés entrar a Pinterest y verlo más grande desde ahí. Además aparecen más imágenes que acá no se ven.

 

 

¿Cómo es donde viven durante las fiestas? ¿Se les había ocurrido pensar en nieve? ¿Les da ilusión? ¡Porfa dejenme sus opiniones!

 

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